domingo, 5 de febrero de 2012

emperatriz demonio

No se cuanto tiempo he estado dormida, solo sé que acabo de despertar de un letargo bastante largo, he estado tanto tiempo dormida, dejando que los demás pasaran encima de mi tumba, pisoteando la. 
Este es mi despertar, mi corazón late aceleradamente, la excitacion me invade, por el rabillo del ojo alcance a ver mi rostro, una sonrisa macabra y unos ojos color rojo encendido eran su reflejo, mi rostro habría sorprendido a cualquiera, pero a mi me fascinaba,ese acento de maldad y dulzura a la vez, el corazón palpitando me cada vez mas rápido, todo era el anuncio de una nueva era para mi, una era donde el concepto de fragilidad e ingenuidad no tenían lugar, un nuevo y mejorado yo ha nacido, un yo lleno de fortaleza y poseedor de un corazón frío y oscuro, tan oscuro como la más negra de las noches.
aun que aun conservaba algo de mi vida anterior, la muerte que sufrí me ayudo a mejorar, ahora podría abrirme camino ante cualquier adversidad, la sangre helada recorre cada milímetro de mi cuerpo, sabia que no estaba viva, pero tampoco estaba muerta y eso era lo que importaba, el ser capas de regresar de entre los muertos es lo único que me importa, ya había pagado en vida todos mis errores. 
Seguí corriendo sin parar, desde que desperté, la agitación y la emoción se habían apoderado de mi, la niña ingenua se había acabado, ahora mi mente trascendía los limitados pensamientos humanos que alguna vez poseí, de esos pensamientos no queda rastro.
Me sumergí en el placer que provocó en mi la excitacion, el viento recorría mi rostro, no podía parar de sonreír y hubiera podido seguir de esa forma de no haber sido porque alguien me perseguía, al percatarme me detuve en seco, un gruñido irrefrenable se escapó de mis labios, automática mente y sin saber bien ¿por qué? o ¿cómo? sabía, adopte una posición de ataque.
mi perseguidor al ver mi reacción se detuvo, fue hasta entonces que noté que mi velocidad excedía la de un humano ordinario, el era muy parecido a mi, tenía voz imponente y un aire engreído, nos quedamos viendo por unos segundos que parecieron eternos, luego el comenzó a hablar:
- vaya, no esperaba que reaccionaras de ese modo, eres más veloz de lo que somos normalmente a nacer. Mira niña, nosotros somos la vida y la muerte, somos demonios creados a partir del odio que inundaron nuestras vidas pasadas, en estos momentos no sabes nada acerca de lo que eres, ven con migo, te enseñaré lo necesario para que sobrevivas.
por un momento estuve tentada a seguir su consejo e irme con el, pero ahora era libre y no pensaba doblegarme ante nadie. aunque en algo tenia razón, no sabia lo que era y menos como sobrevivir, por lo cual, pregunté a mi interlocutor lo siguiente:
- Señor, es cierto que no sé a ciencia cierta lo que soy, pero tampoco tengo garantía de que usted pueda saberlo, por lo cual debo preguntar algunas cosas antes de decidir, primero ¿somos demonios, como ha dicho anteriormente? si es así ¿cual es nuestro alimento? he notado una alta velocidad cuando corro ¿tenemos poderes sobre humanos?
simplemente se limitó a contestar:
- efectiva mente, somos demonios, nos alimentamos de la sangre humana y de su carne, esta ultima se consume cuando el humano muere, su sangre se consume para mantenernos fuertes hasta que alguno de ellos muera y podamos consumir su sangre, ciertamente tenemos sentidos, habilidades físicas y mentales sobre humanas. cada uno de nosotros nace con un don especial, uno que solo ese demonio puede tener - hizo una pausa y luego continuo- dejame enseñarte a usar estas habilidades, cuando las hayas aprendido, podras marcharte en el momento que quieras, solo te advierto algo, todos tenemos un destino y ese destino no puede ser cambiado.
al oir la palabra "destino", una sonriza burlona aparecio en mi rostro, por lo cual contesté sarcasticamente:
- Entonces ¿estás diciendo me que ya estaba escrito el que yo me convirtiera en un demonio?
sacudio la cabeza negativamente, y luego hablo:
- ¿quien te dijo que te convertiste en demonio? porque que yo recuerde, nunca dije eso, todos nosotros nacemos demonios, aun en nuestra vida como humanos, ya somos demonios. mientras mas debil fuiste como humano más fuerte eres como demonio ya que todo eso queda marcado en tu alma y tu odio se incrementa y no dejaras que los debiles se aprobechen de ti.
no duré mas de una semana en aprender todo lo que el viejo demonio tenia para enseñarme, otra mas para perfeccionarlo, pero llegado el momento de marcharme me dijo:
- si te quieres ir, tendras que luchar contra mi y demostrar tu fuerza al matarme, si logras matarme es porque aprendiste todo y vales mas que yo, Duoku, el demonio más fuerte. de este modo demostraras tu valor.
Así pues una nueva emocion me embargó, nunca antes habia ascecinado a nadie, pero todo me decia que aquello era correcto, por lo que una sonriza malefgica y placentera iluminó mi rostro, inmediatamente tomé mis armas las cuales eran dos espadas largas las cuales amarraba a mi sintura para mantenerlas enbainadas, desde que las vi la primera semana me enamoré de ellas por deciro así, ambas poseen un filo sorprendente. Mi otra arma era mi poder especial, la telequinesis, podia mever cualquier objeto y cuando me consentraba leer los pensamientos y hacer que escucharan mi voz en su interior.
la hora de la batalla llegó, nos quedamos viendo mutuamente, eran miradas cargadas de furia, rencor, odio, etc., cualquiera, con el solo hecho de recibir una de esas miradas habria huido casi al instante, pero nosotros los demonios tenemos un orgullo y una mente inquebrantable, por lo cual una de esas miradas no eran nada, lentamente comenzamos a luchar, sin perder de vista uno solo de nuestros movimientos, la lucha fue agotadora, estube a punto de caer y doblegarme ante las llamas que Duoku me lanzaba, las llamas me rodeaban y se volvian a cada instante mas intensas, haciendome reen y sin tener escapatoria alguna. 
las llamas de Duoku se alimentan de la desesperacion de su victima y la excitacion de su usuario.
la desesperacion que llegue a sentir no me era de mucha ayuda, depronto una voz interior me hablo desde el rincon más oscuro de mi corazon, la cual me dijo como hacer sentir y exteriorizar la oscuridad de mi corazon en el de cualquier ser viviente que se pusiera en mi camino, toda emocion negativa en sus corazones y las del mio propio, se volverian en mi favor, haciendolos caer presa de la desesperacion en la más profunda oscuridad que hayan podido caer.
Sin más que esperar puse en practica esta nueba habilidad, las emosiones más oscuras  que emanaban del corazon de Duoku y su miedo lo hicieron pricionero, sus llamas se apagaron y yo aprobeche para ir a por el, coloqué las dos espadas en su garganta formando una cruz, fue entonces que el murmuro sus ultimas palabras:
- sabia que usted sería más fuerte que nadie, su alteza, Tu destino es ser la reyna de los demonios, tu eres y seguiras siendo la mas fuerte demonio que haya existido jamas, serás quien controle y domine a todos los demás, solo debes tener cuidado de no dejarte tocar por el amor de un miserable humano, debes evitarlo a toda costa porque si eso sucede perderas tus poderes y el los tomará por ti, si te llegas a enamorar procura que sea de un demonio.
No esperé a oir mas, blandí mis espadas y le corte la cabeza de un solo tajo, la sangre me salpico, el placer que sentí no tenia comparacion, yo habia nacido para acesinar todo a quel que se me opusiera y mi segunda habilidad me habia sido dada para lograr esto, definitibamente nadie en el mundo lograría benceme y nadia en el mundo pasará ensima de mi, como cuando aun tenía esa repulsiba y lastimera apariencia humana, ahora soy un demonio, el mas fuerte de todos.
de esta forma comenzo mi historia, mi leyenda, la emperatriz de los demonios de nombre Tamara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario